DA El alcalde del ayuntamiento de Villarejo de Órbigo, Joaquín Llamas, considera que después de casi 20 años del cierre de la fábrica azucarera de Veguellina y ocho de la puesta en marcha del polígono industrial destinado a compensar el varapalo económico que aquel cierre supuso, “es tiempo de que la Junta de Castilla y León cumpla lo prometido” y desarrolle con un “impulso real y empleo de calidad” este polígono agroganadero y tecnológico del Órbigo.
El regidor sale al paso de la novedad “un poco decepcionante” de que la Junta alquilará parte de las instalaciones que no usa en el Centro de Biocombustibles y Bioproductos del polígono Villarejo de Órbigo, un laboratorio de investigación y referencia para producción de etanol de origen vegetal que “aunque está muy bien como reclamo, nunca fue lo prometido en materia de empleo para nuestro municipio”.
La licitación de parte de este Centro de Biocombustibles por un año, prorrogable a tres más, a cambio de un canon inicial de 100.000 euros más IVA, evidencia a juicio del equipo de Gobierno municipal que “las cosas se pudieron hacer mejor” en este espacio industrial, aunque también se aplauda el hecho de que esas instalaciones puedan aprovecharse en vez de permanecer en desuso.
Por eso, Llamas exige ahora a la Junta de Castilla y León que tutele de manera responsable esta cesión de uso a “algún proyecto verdaderamente generador de riqueza y empleo” y evite que esta nueva expectativa se convierta “en una nueva decepción para el municipio de Villarejo y un nuevo paso atrás en el futuro que se prometió y está muy lejos de cumplirse”.
En todo caso, añade que “toda nueva empresa será por supuesto bienvenida y ojalá la Consejería de Agricultura y Ganadería, el Itacyl y Junta demuestren a partir de ahora tener tanta preocupación e interés como nosotros por generar de verdad una parte importante del empleo que se destruyó” a partir de 1998.
“Una verdadera referencia industrial de la provincia”
De paso, recuerda que la administración autonómica se ha desentendido ya, ocho años después de su inauguración, de los servicios esenciales del polígono industrial de Villarejo. Y sin embargo, aún hay pendientes proyectos como la depuradora que no están en condiciones de uso sostenible, causando riesgo real de contaminación como el equipo de Gobierno socialista ya ha denunciado en varias ocasiones y haciendo que sean los ciudadanos, a través de las cuentas municipales, los paganos de las multas que se suceden por este motivo.
Por eso, Llamas reclama que “es justo que la Junta siga considerando este polígono como su responsabilidad y caminemos juntos para convertirlo en una verdadera referencia industrial de la provincia”. “De ser así, que la Junta cuente con todo nuestro apoyo”, garantiza el alcalde.