San Juanín corre en busca de la Virgen Dolorosa para el encuentro con Jesús el Nazareno

Este Viernes Santo, ha tenido lugar uno de los momentos más representativos de la Semana Santa de Astorga con la procesión de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Soledad

El sol y una multitud de personas agolpadas en la plaza Mayor de Astorga ha acompañado a San Juanín en su carrera para guiar a la Virgen Dolorosa en su encuentro con su hijo.

La talla de este santo es propiedad de la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Soledad y es portada por los descendientes de su tallador, Laureano González. San Juanín es el encargado de guiar el ‘Encuentro’ entre la Virgen y Jesús. Como es tradición, este mensajero corrió por la plaza a hombros de los cofrades para avisar a la Madre de Cristo, que le esperaba en la boca de la calle Prieto de Castro, de la llegada de su hijo. Una vez avisada, los dos fueron al encuentro del Nazareno.

El paso que inauguró la procesión es la talla de 1853, las Lágrimas de San Pedro. Le siguen el paso la Flagelación de Cristo, la Coronación de Espinas, el de Pilatos Presenta a Jesús al Pueblo y el Enclavamiento que mostraron los momentos de la Pasión ante la inminente llegada de la talla de 1815 Camino del Calvario, Jesús Nazareno.

Después, llegó corriendo San Juan Evangelista, tras dos años sin poder hacerlo, por la plaza Mayor para avisar a la Virgen María de que su hijo llegaba. Así, llegó el emotivo encuentro entre la Virgen Dolorosa y su hijo que provocó el aplauso de los asistentes.

Poco después, la Virgen retrocedió y llegó el paso de La Verónica para enjugar las lágrimas del Nazareno, cuyo rostro quedará para la posteridad en el pañuelo que porta la talla del siglo XVII. La Banda de Cornetas y Tambores Nazareno y Soledad y la Banda de la Soledad de León fue la encargadas de poner la nota musical a la procesión del Encuentro.