La Santa Misa celebrada este domingo en la Catedral de Astorga estuvo presidida por el obispo de la diócesis Juan Antonio Menéndez. El motivo de su presencia fue la finalización de la Jornada Nacional de Manos Unidas.
La campaña, que lleva desarrollándose en la ciudad desde el viernes 10 de febrero bajo el lema “El mundo no necesita más comida. Necesita más gente comprometida”, ha trasladado su mensaje desde los colegios a las parroquias de Astorga. Aracelly Alva, misionera peruana, ha sido la encargada de difundir y dar a conocer los proyectos que Manos Unidas desarrolla en su país.
A las 14,00 horas tendrá lugar en el seminario una comida en la que participarán tanto autoridades civiles como eclesiásticas. La invitada, Aracelly, estará presente en la misma y será la encargada de poner el broche final a la campaña solidaria en Astorga.
