Los sacerdotes jóvenes de la diócesis se reúnen con el obispo

Una docena de jóvenes religiosos se reunieron este miércoles con el prelado asturicense en la Casa de las Misioneras de Astorga
Puesta en común. / diocesisastorga.es

El Obispo de Astorga se reunió este miércoles con los sacerdotes jóvenes de la diócesis en la segunda convivencia convocada por Juan Antonio Menéndez. Una docena de religiosos, ordenados desde el año 2000 hasta la actualidad, se reunieron con el prelado asturicense en la Casa de las Misioneras de Astorga.

A la cita acudieron también el diácono que actualmente hay en la diócesis, los vicarios y los miembros del Comisión del Clero. Algunos sacerdotes no pudieron unirse, muy a su pesar, por diversas circunstancias personales que coincidieron en este día y que imposibilitaron su presencia.

La convivencia comenzó por la mañana. Después de rezar, el vicario de evangelización, Carlos Fernández, ambientó los objetivos y el posterior trabajo en grupos con una reflexión basada en el texto evangélico del encuentro de Jesús con los discípulos de Emaús. A última hora de la mañana tuvo lugar la celebración de la Eucaristía. “La comida y posterior sobremesa se desarrolló en un navideño ambiente festivo, fraterno y distendido”, señalan desde la diócesis.

Por la tarde, la jornada de convivencia se dedicó a la puesta en común y conclusiones de lo reflexionado en la mañana. En las distintas aportaciones se comentaron las dificultades, incertidumbres, apoyos e ilusiones con las que los sacerdotes jóvenes viven su ministerio.

Se abordaron también con franqueza temas que preocupan al presbiterio más joven “como la importancia de no ser absorbidos por el activismo a causa de la carga de trabajo que en ocasiones conlleva la atención de un gran número de parroquias, la necesidad de cuidar la vida espiritual, la formación constante y de sentirse acompañado humana y espiritualmente (tal vez uniéndose varios compañeros en un grupo sacerdotal), el compromiso con los retos y objetivos diocesanos que se incluyen en el nuevo Plan Pastoral y, en especial, la necesidad de reorganizar las estructuras y las prioridades pastorales en clave evangelizadora para ejercer con eficacia el ministerio sacerdotal”.

De igual manera, y dado el “éxito” de la convivencia, se ha decidido dar continuidad a estos encuentros “pues son eficaces para fomentar la fraternidad, intercambiar experiencias, comprenderse y ayudarse mutuamente en la vivencia del sacerdocio y aportar el impulso de los sacerdotes jóvenes en los proyectos diocesanos”. La próxima convivencia tendrá lugar en Pascua.