La capital leonesa presenta hoy un aspecto totalmente distinto al de cualquier lunes, con mucho menos tráfico rodado, negocios cerrados, parques clausurados, centros educativos desiertos y, en general, la estampa de una ciudad en la que tampoco es usual ver tan poca vida callejera.
Como ya ocurrió el domingo, quioscos, estancos y hoy más tiendas de alimentación aportan los rincones más concurridos, con precauciones higiénicas impuestas por el avance del coronavirus. Personas paseando perros y con bolsas en las manos componen la imagen más frecuente, aunque también hay oficinas en funcionamiento -sin atención al público-. Un paseo por la ciudad deja patente la nueva situación, tras el fin de semana que para muchos ha supuesto el inicio de un periodo de clausura.
Coquette Estilistas, en la céntrica calle Burgo Nuevo de la capital leonesa optó por la vía de la prevención, aunque el Decreto por la declaración del estado de alarma les permitía inicialmente mantener abierto el establecimiento. “Nos alegra que el Gobierno considere a las peluquerías como de primera necesidad”, señala el cartel que colgaron en la puerta del negocio antes de remarcar su deseo de que su equipo y clientes estén protegidos hasta que todo esto pase.
Además, se apuntan un tanto solidario y aparte de anunciar el cierre “hasta nuevo aviso” en las redes sociales anuncian a sus seguidores que se ponen a su disposición si alguna persona vulnerable necesitase nuestra ayuda.
El restaurante de comida rápida KFC de León es una de las empresas que ha respondido al llamamiento de donación de material de protección e higiene hecho por el gobierno autonómico y sus responsables hicieron entrega esta mañana de guantes de vinilo, mandiles, loción hidroalcohólica y dispensadores de la misma. Carteles y mensajes en redes sociales trasmiten también la generosidad de particulares que se ofrecen a hacer recados a personas mayores o a cuidar niños.











