Fotografías de Pedro González El sentimiento cristiano y la devoción por la Pasión de Jesús han vuelto a unir este Martes Santo a las Cofradías de la ciudad, en la procesión del Via Crucis en la que han participado pasos de todos los puntos de Astorga acompañados por medio millar de cofrades que han recorrido las calles del casco histórico astorgano para rememorar en la Catedral los hechos que precedieron la crucifixión de Jesús.
Se trata de la procesión más multitudinaria de la ciudad, que este martes ha reunido a varios miles de cofrades, penitentes y espectadores en general en lo que ha vuelto a ser un acto multitudinario en la Semana Santa de Astorga, fiesta declarada de Interés Turístico Nacional.
Los primeros en llegar a la Catedral fueron los cofrades de la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Soledad pujando La Farola, en la que se representan motivos pasionales, cargada por 50 braceros. Acompañados por la Banda de la Cofradía marcaron el paso de llegada.
A continuación, fue la Hermandad de la Santa Cena, quienes llevan a ruedas El Prendimiento de Cristo o El beso de Judas, los que llegaron a la Catedral con el paso de principios del siglo XX.
La Cofradía de la Vera Cruz y Confalón, acompañados por su Banda de Cornetas y Tambores, pujaron el paso de Jesús Flagelado, el Ecce Homo que una peregrinación multitudinaria trasladó el pasado Domingo de Ramos desde Piedralba al Cabildo de la Cofradía.
La Hermandad de Caballeros del Silencio sacaron las catorce Farolas del Viacrucis, que representan las catorce estaciones del sufrimiento de Jesús.
La Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén pujó por el Cristo del Amor y del Perdón, acompañados por una escuadra de Batidores del Acuartelamiento Santocildes y la música de la Agrupación Musical Santa Marta y Sagrada Cena de León.
La Cofradía de las Damas de la Virgen de la Piedad salió con su paso titular, la Virgen de la Piedad y acompañada por la Banda de Música de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno de León.
Cerrando la procesión, llegó la Cofradía del Bendito Cristo de los Afligidos que 40 braceras pujaron hasta la Catedral acompañadas por la música de la Banda Parroquial de Cornetas y Tambores de San Roque, Valderas.
Una vez congregadas en la Catedral, todas las hermandades, cofradías y archicofradías han orado juntos por los momentos y sufrimientos vividos por Jesús desde que fue hecho prisionero hasta su muerte en la cruz y posterior resurrección, dirigida por el M.I. Francisco Javier Gay Alcain.
Las Farolas de la Pasión han lucido como las estaciones o pasos del Vía Crucis para regresar a la parroquia de San Bartolomé llevando esa luz a las calles astorganas.
Al término del ejercicio, las Cofradías partieron nuevamente hacia sus cabildos. Al término de la procesión en la Iglesia de Rectivía se interpretó la cantata al Cristo del Amor y del Perdón, mientras el Cristo fue introducido en la Iglesia por sus braceros.