Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Museos, el Museo Romano ha abierto este viernes sus puertas de manera gratuita a más de un centenar de visitantes durante la jornada. Este año, la galería municipal ha abierto las puertas de la primera planta, donde trabaja el Servicio Municipal de Arqueología. Allí, visitantes y escolares han podido aprender sobre las actividades de conservación que el equipo de trabajo del Museo realiza sobre materiales arqueológicos. “No es la primera vez que abrimos el laboratorio, ya que de vez en cuando nos gusta mostrar ‘las entrañas’ de nuestro trabajo”, explicó este viernes la directora del Museo Romano, María Ángeles Sevillano.
A través de esta jornada, acercan el trabajo de los arqueólogos a la ciudadanía, ya que el trabajo de laboratorio “es muy importante” en el desarrollo de las excavaciones arqueológicas. “Estoy muy contenta por haber recibido a tantas personas hoy en el Museo y es muy satisfactorio tener contacto con el público”, añadió Sevillano. Se realizaron cuatro visitas guiadas por la mañana y alguna más por la tarde.
Los visitantes han podido conocer de primera mano La Ergástula, así como el propio museo y el trabajo que realizan de investigación y catalogación de los restos arqueológicos.
Catalogación de los restos
En la primera planta se guardan los materiales arqueológicos que se sacan de las excavaciones realizadas en la ciudad. “Antes de hacer cualquier obra, en Astorga es necesario hacer una excavación, todo lo que se encuentra lo traemos para catalogar e inventariar siguiendo un sistema de registro y metodología de trabajo”, explica la directora del Romano. Durante la jornada, se han enseñado tres cajas de los restos excavados en la calle Bastión en el año 2000, del que se recuperaron 7.872 fragmentos y en exposición hay poco más de 300 piezas. “Hemos excavado más de 160 solares en la ciudad de Astorga”, por lo que una pequeña parte de lo encontrado se expone al público en el Museo.
Además, aprovechando el trabajo de fin de grado de una alumna, los visitantes han podido conocer los fragmentos de pintura mural de la Domus del Oso y los pájaros, “porque también atendemos a investigadores”, finalizó la arqueóloga. Todos los fragmentos extraídos son lavados y secados para después pasar a su catalogación y guardado.