Medio Ambiente

La directora general de Desarrollo Rural y Política Forestal deja claro que “no se pueden recalificar los terrenos quemados”

Orellana declaró que las penas que pueden calcularse para los presuntos autores de los incendios ronda los 20 años a tenor del fallecimiento de cuatro personas
Monte calcinado tras el incendio de La Cabrera. / QUINITO

L. Sierra La directora general de Desarrollo Rural y Política Forestal del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Esperanza Orellana, dejó claro este miércoles en Burgos que “no se pueden recalificar los terrenos quemados” porque la ley no lo permite, al tiempo que desmintió “algunos rumores” que ponen en contacto “estas teorías” con la oleada de incendios que ha asolado a Galicia, Asturias y a León en los últimos días.

La responsable ministerial se trasladó hasta la Facultad Politécnica de la Universidad de Burgos, acompañada por el subdelegado del Gobierno, Roberto Saiz, y el profesor Luis Marcos, y atendió a los medios antes de imparti  la conferencia ‘Desarrollo Rural, Sostenibilidad Ambiental y lucha contra la Despoblación’, que forma parte de las actividades de carácter medioambiental que ha programado la Oficina Verde de la UBU.

En declaraciones a los medios, explicó que “no se puede hablar de intereses económicos” en los incendios que han asolado buena parte del norte de España, al tiempo que destacó que “existe una intencionalidad” en los mismos por lo que confía en que la justicia sea capaz de dilucidar las causas de los mismos. La semana pasada el PSOE había denunciado que el Partido Popular había rechazado la toma en consideración de dos Proposiciones de Ley para la prevención y conservación de los terrenos quemados.

Orellana declaró que las penas que pueden calcularse para los presuntos autores de los incendios ronda los 20 años a tenor del fallecimiento de cuatro personas. Asimismo, recordó que en los últimos años se han implementado las condenas eliminando a los jurados populares para las causas relacionadas con la actividad incendiaria.

En este escenario, la responsable de Política Forestal reconoció que el camino pasa por ayudar al monte para que “se use el mismo y esté limpio” evitando de este modo que puedan producirse incendios como los que se llevan cabo en un 95 por ciento debido a la acción del hombre, y que en un 50 por ciento no se debe a la acción pirómana sino a imprudencias o accidentes.

Así, destacó que “es necesario que haya gente que limpie el monte y que lo gestione”, pero precisó que para ello es también importante que esta actividad sea rentable. Asimismo, recalcó que “no es cierto que en política forestal se gaste poco, porque la inversión es elevada”.