Adiós a la izquierda (pija)

Me despierto hoy con un nuevo artículo escrito por el número 5 en la lista de Podemos por Madrid, Alberto Garzón (hay quien también lo conoce como coordinador actual de IU, pero la verdad es que ejerce un cargo con mucho más ahínco que otro) titulado “Adiós a la izquierda pija”. Lo primero que pienso es de qué va a vivir él si le dice adiós a la izquierda pija, teniendo en cuenta que precisamente a esa es a la que él llama “compañeros”, y a ver qué va a hacer, si no ha doblado el lomo en su vida. Angelico. Otro que se creyó que solo eres alguien si tienes título universitario, y ahora tiene que recuperar a la clase obrera, después de humillada. Pero analizando su artículo más profundamente, veo que quizá lo que viene a decir, y lo que quiere, es decir adiós a la izquierda. Sin paliativos. Lleva meses intentándolo, lo puedo decir alto y claro porque lo he visto y vivido desde dentro, como persona de izquierdas convencida, con conciencia de clase, como afiliada de IU (exafiliada el día que tengan a bien dejar de pasarme los recibos de las cuotas que aún me llegan, a pesar de que me desafilié en abril. Les hará falta dinero, no sé) y como extrabajadora en IU León.

La campaña a nivel nacional de IU en Diciembre fue más que vergonzosa. Presentamos a un candidato guapo, con muy poco que decir, que jamás defendió a la izquierda de los insultos de otros partidos ni reivindicó el papel de su propio partido, el PCE en la mal llamada transición, y con una campaña en redes que se basaba en mandar fotos de gente con gatos y chicas dándole besos a los carteles de Garzón que había por la calle. Me van a perdonar, yo con 36 años me veía ya demasiado mayor para eso, aunque debo decir que muchas mujeres de IU León bastante mayores que yo estaban encantadas. Supongo que es el tipo de política que les gusta hacer. Supongo y afirmo, porque puedo decir que en el año que he estado trabajando en IU León no he visto ni un solo principio de izquierda, sino al contrario. Lo único importante era salir en las fotos sujetando las pancartas, y punto.

En junio nos superamos, con los corazones de colores y las sonrisas. Al parecer eso es lo que vence a la derecha. Y nos pareció tongo que el PP aumentara en número de votos respecto a diciembre. ¿Qué esperábamos, sin una izquierda que se le enfrente más allá de decidir si es más guapo Pablo Iglesias o Alberto Garzón? Quizá el guapo nos ha obnubilado tanto que hemos acabado por no diferenciarnos lo más mínimo de otros partidos con ideología muy distinta. En el año que yo trabajé para IU León hubo compañeros (entiéndase por compañero aquel que paga una cuota de afiliación al mismo partido que yo) a quienes les molestó que yo estuviera de baja “tanto tiempo” pero jamás me preguntaron qué me pasaba ni qué tal estaba, a pesar de haber pasado por el hospital y estar de baja más de mes y medio, y de ser la baja uno de los derechos por los que lucha la izquierda. Aprovecharon ese momento, sin poder yo defenderme para intentar que me echaran porque no me gustaba Garzón, a pesar de no haber ni una sola pega en el desarrollo de mi trabajo. Y no sería por la ayuda que recibí de IU puesto que todo lo que aprendí fue del PP y de UPL, mis verdaderos compañeros de trabajo.

No es un secreto mi admiración por Zana, y lo admiro más aún desde que dimitió, y por lo que dimitió. La gente honesta y honrada, la que puede ir por la vida con la cabeza alta, la que se debe a los suyos y no olvida de dónde viene a algunos les molesta. Todos los de IU León (y Astorga, y otros) dijeron que dimitir en mayo quitaba votos, entre otras tonterías. En IU León no entienden que hay gente a quien le puede más el poder mirar a sus compañeros mineros a la cara que el cobrar 2000 euros al mes solo como cargo público, sueldo que cobran algunos de los que se quejaron precisamente de que la dimisión de Zana quitaba votos. Nadie pensó que en una cuenca minera lo que resta votos es no firmar un acuerdo de apoyo al carbón, y nos sorprendió que los cuatro valientes mineros que se encerraron en junio no quisieran recibir a Sarrión, representante de una organización a la que yo misma consideraría una traidora. El resultado de no firmar fue la pérdida de un 16% de votos en las cuencas mineras de Asturias y León entre diciembre y junio, y dudo mucho que eso sea culpa de Zana. No contentos con no firmar, Sarrión, se ha desentendido totalmente de los mineros hasta el punto de no acudir a reuniones importantes para el sector, la última de ellas en septiembre. No sé si es que recibe órdenes o que le da vergüenza dar la cara ante los mineros.

Cuando la izquierda tiene en sus filas a un cargo público de IU (con sueldo de casi 2000 euros mensuales más lo que cobre en su trabajo) que tiene la intención de pedir en Diputación que le regalen dos entradas para ver las cuevas de Valporquero con su mujer; cuando IU permite, por error del entonces coordinador Santiago Ordóñez, tener a una trabajadora 5 días sin contrato y sin asegurar a sabiendas, porque lo sabían, incluída la sindicalista de CCOO, que no hizo nada por si acaso se quedaba sin asiento de concejala, y cuyos compañeros de empresa cuentan que nunca ha hecho nada por ellos; cuando la candidata al congreso se compromete en octubre a firmar un papel autorizando que la trabajadora cobre esos días trabajados ilegalmente y no autoriza el pago hasta marzo, medio año después, y nadie urge a ejecutar el pago; Cuando una mujer que que copa las plataformas feministas porque el resto de mujeres le molestamos (feminista de las que insulta a sus compañeras y agacha la cabeza ante los hombres) te dice que hay que ir a la manifestación “a hacer bulto”; Cuando un cargo público dice que tras no firmar el apoyo al carbón ahora hay que salir a pedir el voto “como lo hizo toda la vida el PP, mintiendo” (será que ahora el PP es el modelo a seguir por IU León), cuando en Diputación en un año solo ponemos empeño en sacar adelante dos mociones, casualmente relacionadas con conservar el puesto de trabajo de algunos de nuestros cargos públicos, cuando la cuenta de Twitter oficial del PCE León, que muchas sabemos quién la lleva, en septiembre llama “zumbados” a los 4 mineros que se encerraron en el pozo Aurelio, aunque luego borre el tuit; Cuando todas estas personas entre ellas no son capaces de construir nada porque solo quieren destruir lo que hacen los compañeros de su propio partido, empiezo a entender el afán de muchos de ellos por meter la cabeza en Podemos, y ahora sí quizá sea la primera vez que yo tenga que darle la razón al número 5 de Podemos por Madrid, y decir “Adiós a la izquierda” (al menos en León).

VANESSA GUTIÉRREZ

PD: pido perdón a los mineros y a sus familias por haber dejado que Garzón llegara a donde está y obedezca las órdenes de quien las obedece, porque eso ha llevado a que IU abandone la única lucha digna en la que seguíamos.

 

5 comentarios en “Adiós a la izquierda (pija)

  1. Bienvenida al mundo real donde las teorias marxistas se desvanecen pues están basadas en la falacia de que el ser humano es bueno por naturaleza. Yo ya hace muchos años que quedé desencantado de la izquierda española. Mas tarde, cuando tuve la oportunidad de ver con mis propios ojos el desastre material y humano imperante en paises de la extinta URSS, y sobre todo comparándolo con la comodidad de nuestras vidas en el ´´malvado capitalismo´´ me di cuenta de que el concepto comunismo era un fracaso a nivel global y de que el capitalismo no era perfecto pero si mucho mejor que aquello. Di gracias de no haber nacido en un pais como aquellos.

    1. A mí estos machorros que me tratáis de tonta no sé si por ser mujer o por ser joven, me ponéis enferma. Sé perfectamente cuál es el mundo real. En ningún momento he dicho si es mejor el cpomunismo o el capitalismo y no he entrado en ese debate. Tengo claro a qué diario mandaba este artículo y por qué motivo, pero el motivo no era debatir este punto, soy más inteligente que eso. Ahora, que lo que queréis ver es lo malo que es el comunismo y no lo malas que son algunas personas que conforman algunos partidos (llámese IU, llámese PP o llámese PAL) con sus propios compañeros o empleados, me hace pensar que tenéis este punto tan normalizado que sois de ese tipo de personas. Por lo demás, gracias por leerme, aunque no hayas entendido nada.
      Salud.

      1. cierto, otra de las características de la izquierda es la de la intransigencia y lo de demonizar a todo el que piensa diferente. Lo del insulto, que es lo que practicas, ya no pertenece a la politica, es mas propio de barrios bajos o de los gangsters de stalin y compañia (siempre que no empuñaban las pistolas). Y digo lo del mundo real porque cualquiera con dos dedos de frente sabe que el ideario comunista, santo y seña del partido al que te refieres en tu escrito, es utopico. Y si trata a los compañeros como tú dices pues imaginate que puede hacer con sociedades enteras. Lo que pasa es que cuando mandas un escrito a un medio que permite comentarios, éstos no tienen por qué estar totalmente relacionados con el leit motiv del mensaje. Quizás el poso totalitarista te hizo pensar que no podiamos opinar sobre otra cosa, pero por suerte, este a diferencia de paises comunistas, es un pais libre en el que hay multitud de lineas de pensamiento. Y en ningún momento te he tratado como tonta, esa lectura la haces tu sola. Siento ponerte enferma chica, tal vez si te vas a corea del norte o a cuba no te pones enferma porque discrepen de tus ideas. Aunque tampoco puedo asegurarte que tu salud se vea debilitada por otra serie de motivos.

  2. Este artículo me encanta porque viene a decir lo que yo decía, sobre la disolución (de diluir) de IU dentro de Podemos, en mi artículo titulado “el golpe” pero manifestado por alguien de esa formación. Nada más que decir sino “ajo y agua”, le habéis consentido a este niñato entregar vuestro partido a populistas radicales pues ahora apechugar con las consecuencias. ¿El PSOE quiere lo mismo? Solo tiene que volver a las andanzas de Pedro Sánchez y no enterrarlas definitivamente.
    Jose Tomás García

    1. No pluralices, algunos no lo consentimos nunca. Y los problemas laborales que tuve yo misma y cuento al final del artículo tampoco los consentí. Pero puedes hablar con los concejales de IU Astorga, que de eso saben mucho. Algunas tenemos principios y no hemos votado a favor, y de hecho por coherencia y por considerar a Izquierda Unida actual más deshonesta que el PCE de Carillo me he desafiliado hace tiempo. Así, que, compañero, aunque estés de acuerdo conmigo en el fondo, lo de ajo y agua te sobra. Por lo demás, el resto de lo que cuento es experiencia como una trabajadora normal con un jefe normal, y ahí no tiene que ver si IU se diluye en Podemos o no, ahí tiene que ver cómo algunos jefes tratan a sus empleados. Veo que eso te parece más normal, puesto que ni lo comentas, o quizá también te apetezca decirme ajo y agua.
      No es mi intención que el artículo le guste a todo el mundo ni mucho menos, pero cuando una persona se ha jugado su salud, su puesto de trabajo y su miiltancia por no consentir con ciertas cosas, que venga alguien y le diga “ajo y agua” es, como poco, rastrero.

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